Principios básicos del Pilates

Ejercicios de Pilates en las clases de grupos reducidos de Activa2 Pilates.

Principios básicos del Pilates

El método pilates es más que una práctica deportiva… es una filosofía, un estilo de vida que muchos han adoptado por los beneficios tan integrales que ofrece al organismo. Desde su nacimiento, a principios del siglo XX, el entrenamiento ha evolucionado en repetidas ocasiones, con el fin de aprovechar los nuevos avances de la tecnología.

Hoy por hoy, podemos hallar nuevos implementos que se usan en la práctica de este método, como el Oov. También hay menos ejercicios de flexión de columna, y se han aumentado más los de extensión de espalda. Dicho en otras palabras, el método pilates ha sabido crecer y adecuarse a las necesidades de cada época.

Sin embargo, hay algo que aún no ha cambiado y se mantiene intacto, nos referimos a los principios básicos del pilates. ¿Los conoces? ¡Te los presentamos en esta nota!

Cuáles son los principios básicos del pilates

principios del pilates

Se trata de 6 pilares básicos, definidos como normas de carácter general, que rigen la práctica de los diferentes movimientos del método pilates. Aunque es común que algunos Centro de Pilates integren nuevos principios o distintos enfoques, todos siguen considerando los principios básicos del pilates. Checa cuáles son y su definición:

Concentración

El método pilates está compuesto por ejercicios con movimientos controlados que demandan de un gran nivel de conciencia en lo que se hace, además de mucha coordinación. Tanto entre la respiración y en la mente, como con las partes del cuerpo que se están moviendo en el momento.

Entre los principios básicos del pilates, la concentración representa un papel fundamental al practicar esta disciplina. Uno de los primeros enfoques que el instructor debe enseñar, ya que es necesario que te mantengas concentrado y con toda tu atención puesta en la ejecución de los ejercicios y los distintos movimientos.

La concentración es una forma de despejar la mente de los pensamientos agobiantes de la rutina diaria. También te permite tomar conciencia de tus capacidades, debilidades y fortalezas. A medida que avances, mejoras tanto física como mentalmente.

Respiración

Sin una respiración consciente, es imposible practicar esta disciplina. Por eso, la respiración es considerada como uno de los principios básicos del pilates, imprescindible para iniciarse y avanzar en este entrenamiento físico – mental.

Y es que la respiración favorece la capacidad pulmonar, por ende, promueve una mejor circulación sanguínea. Ambos procesos aumentan la fuerza, mejoran la flexibilidad, estimulan una mejor coordinación y, mejoran la postura corporal.

Además, la respiración lenta y consciente que se utiliza en los ejercicios de pilates ayuda a mantener la concentración y a relajar la mente.

Control

El enfoque del control se refiere a la conciencia que asume el propio cuerpo, adquirida por medio de la realización de los ejercicios del método pilates. El concepto se articula en torno al control muscular, y se funde con el control mental. Pues el pilates considera a la mente como un universo adherido al cuerpo, difícilmente inseparable.

A medida que avances en la práctica de este entrenamiento, aumentarás tu capacidad de control, lo que se traduce en diferentes beneficios. Por ejemplo, incremento de la percepción y conciencia del propio cuerpo y, corrección del alineamiento y la postura (conservando la columna neutra, y utilizando los músculos estabilizadores internos).

Los ejercicios del método pilates invitan a tener control sobre cuerpo – mente. Cada movimiento a realizar demanda de toda tu concentración para que puedas controlarlo.

Centralización

El creador de esta disciplina, Joseph Pilates, desarrolló este sistema en torno a la noción del “Powerhouse”, o Centro de Energía. Tal enfoque está compuesto por las zonas centrales del organismo, justo donde se concentra la fuerza imprescindible para efectuar los ejercicios del método pilates: el centro neurálgico.

En esta área se controlan todos nuestros movimientos, desde aquí fluye la energía hacia las extremidades, se equilibran los movimientos y, se fortalece y se protege la columna vertebral. Por eso, los ejercicios de pilates inician en este Centro de Energía, que comprende el área abdominal, la columna lumbar y la musculatura pélvica.

Si bien hay otras técnicas deportivas que ejercitan esta importante zona, ninguna consigue los resultados que solo el método pilates ofrece. Esto es porque esta disciplina trabaja la centralización con más intensidad y, a la vez, facilidad.

Precisión

La inclusión de la precisión en los principios básicos del pilates es clave, deriva del control imprescindible para realizar los diferentes ejercicios de esta disciplina. Y es que siempre que vayas a ejecutar un ejercicio, debes concentrarte en realizar el movimiento de forma adecuada.

Ten en cuenta que en el método pilates cada uno de los movimientos tiene un propósito, no han sido creados porque sí. Esto es algo que no debes pasar por alto en ningún momento, será tu mejor aliado para la correcta ejecución del ejercicio.

En definitiva, cada ejercicio que contempla el método pilates se ejecuta con precisión, como resultado del resto de los principios básicos del pilates que hemos mencionado. Y descuida, la precisión la vas ganando por medio de la constancia en tu práctica.

Fluidez

El movimiento ha de ser fluido y perenne, realizado a una velocidad media (ni muy rápido ni muy lento). En el método pilates no hay cavidad para los movimientos aislados o fuera de control. Por el contrario, se respeta el fluir natural del cuerpo. Como resultado, se obtienen movimientos de calidad, precisos y equilibrados.

El pilates se define como “un movimiento fluido que va desde un centro fuerte, hacia el exterior”.

principios del pilates

Como ves, el pilates es una práctica perfectamente planificada, donde cada ejercicio tiene un propósito y se basa en los principios básicos del pilates.